jueves, 6 de junio de 2013
miércoles, 5 de junio de 2013
lunes, 3 de junio de 2013
Vuelve el verano. Pero no por mucho tiempo.
Ese calor insoportable de por las noches.
Ese placer de dormir con la ventana abierta.
El olor a verano, nada mas salir de casa, que es indescriptible, pero todos sabemos cual es.
Las ganas de ir a la piscina.
La operación bikini.
Los shorts.
Los helados.
El granizado.
Cuando la noche no llega hasta las diez.
El lujo de despertarte a las 14:00.
Bajar a un parque a jugar a las cartas y ha hablar de lo que sea.
Las cervezas en esa terraza, del bar de siempre, en tu playa de siempre, con la gente de siempre.
La arena.
El Sol.
La brisa.
Ponerte como un cangrejo.
Perder la noción del tiempo.
Ver a tu gente, que solo ves cuando es verano.
Esa persona especial que te espera todos los meses hasta que por fín llega junio.
Las horas interminables de paseos por la playa.
La familia.
Los amigos.
El parque de atracciones.
El aquopolis.
Nos tiramos todo el año pensando cuando llegará el verano, y sí, ya está aquí, pero pasa junio como un suspiro en primavera de ese enamorado que piensa en la mujer de sus sueños. Pasa julio como ese parpadeo cansado de un hombre en el metro que desea llegar por fin a casa despues de un dia duro de trabajo. Pasa agosto como esa sonrisa de ese niño que tiene un juguete nuevo.
Cuando menos te lo esperas todo empieza de nuevo, la rutina, el frio, los abrigos, las clases, el estudio, las actividades extraescolares.
Cuando menos te lo esperas, llega el invierno.
Ese placer de dormir con la ventana abierta.
El olor a verano, nada mas salir de casa, que es indescriptible, pero todos sabemos cual es.
Las ganas de ir a la piscina.
La operación bikini.
Los shorts.
Los helados.
El granizado.
Cuando la noche no llega hasta las diez.
El lujo de despertarte a las 14:00.
Bajar a un parque a jugar a las cartas y ha hablar de lo que sea.
Las cervezas en esa terraza, del bar de siempre, en tu playa de siempre, con la gente de siempre.
La arena.
El Sol.
La brisa.
Ponerte como un cangrejo.
Perder la noción del tiempo.
Ver a tu gente, que solo ves cuando es verano.
Esa persona especial que te espera todos los meses hasta que por fín llega junio.
Las horas interminables de paseos por la playa.
La familia.
Los amigos.
El parque de atracciones.
El aquopolis.
Nos tiramos todo el año pensando cuando llegará el verano, y sí, ya está aquí, pero pasa junio como un suspiro en primavera de ese enamorado que piensa en la mujer de sus sueños. Pasa julio como ese parpadeo cansado de un hombre en el metro que desea llegar por fin a casa despues de un dia duro de trabajo. Pasa agosto como esa sonrisa de ese niño que tiene un juguete nuevo.
Cuando menos te lo esperas todo empieza de nuevo, la rutina, el frio, los abrigos, las clases, el estudio, las actividades extraescolares.
Cuando menos te lo esperas, llega el invierno.
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